Una revolución (nada) silenciosa

6 marzo 2009
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La Ley de Educación Sexual Integral tiene que empezar a ser aplicada en los jardines de infantes, hospital escuelas y colegios de nivel medio de todo el país en el ciclo lectivo 2009. En este 8 de marzo la perspectiva de género entra a la escuela. Los libros, pharmacy rompecabezas y palabras pueden convertirse en una eficaz herramienta para prevenir abusos sexuales, cure embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. Falta capacitación para los y las docentes, pero en el Ministerio de Educación de la Nación aseguran que la educación sexual ya tiene impulso para empezar a dar el presente en todas las clases.

Las clases empezaron: las cartucheras –todavía– tienen un arcoiris de colores y las puntas de los lápices están afiladas, las carpetas tienen las hojas abrochadas y los guardapolvos, los botones. El despertador del año ya suena cada mañana. Pero no es un ciclo lectivo igual a todos. En las aulas hay una nueva compañera: la educación sexual integral llegó a las escuelas. En el 2009 –después de años de debates, postergaciones y retrasos– tanto el Ministerio de Educación de la Nación como el de la Ciudad de Buenos Aires lanzaron los contenidos mínimos que tienen que recibir los alumnos y alumnas de nivel inicial, primario y secundario de todas las escuelas –públicas y privadas– del país.

El 8 de marzo se celebra con una revolución nada –¡nada!– silenciosa. Pero sí mucho más intensa porque la instalación de la educación sexual desde el jardín de infantes implica la posibilidad de contar otra historia sobre qué es ser varones y mujeres y cambiar el manual del sexismo justamente desde antes de que empiece a escribirse, leerse y repetirse. La perspectiva de género va a entrar en la escuela y las niñas van a tener herramientas para defenderse cuando no las dejen jugar al fútbol, escuchen que todos los héroes son próceres (sólo próceres) o su cuerpo sea blanco de burlas y no de orgullo.

También los chicos van a poder quitarse el peso de algunos mandatos sobre la masculinidad. Por ejemplo, que tienen que saber todo sobre sexo. La educación sexual va a ser una y muchas clases y abrir el juego a las preguntas y a la bulliciosa curiosidad por cuidarse y disfrutar. Entre canciones y juegos, rompecabezas y dudas, pupitres alborotados y risas –sí, risas–, consultas y contenidos nuevos, el sexo deja de ser un tabú en la escuela para tomar la forma de un aprendizaje constante y sonante.

La idea es que los contenidos se desarrollen de manera transversal –en casi todas las materias y en todos los ciclos– y que pueda ayudar a prevenir abusos sexuales en la infancia, embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual y, además, a que los chicos y chicas aprendan a cuidar su propio cuerpo, a respetarlo (y que se lo respeten) y a disfrutarlo.

“Ya no estamos discutiendo si tiene que haber educación sexual. Hay una ley y mucha voluntad política para que se cumpla. Existe la obligatoriedad y los lineamientos con patrones comunes que valen para todas las jurisdicciones y escuelas públicas y privadas para promover el cuidado del cuerpo y la sexualidad responsable”, remarca el ministro de Educación Juan Carlos Tudesco.

La gran duda es si con las resistencias que todavía subsisten en escuelas religiosas y sectores conservadores, la falta de capacitación masiva de docentes y otras trabas teóricas y prácticas, la educación sexual realmente llegará a todas las aulas argentinas. O va a quedar en un (nuevo) manual de buenas intenciones.

“La necesidad de educación sexual es urgente. Pero hasta ahora no se implementó lo que los ministros de Educación firmaron en mayo del 2008 según un monitoreo realizado por el Consorcio Nacional de Derechos Reproductivos y Sexuales (Conders) presentado en diciembre”, plantea la médica Mabel Bianco, presidenta la Fundación Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM). ¿Cambió la situación y finalmente el 2009 encontrará los pizarrones mejor plantados y los alumnos y alumnas van a recibir educación sexual en la escuela?

“Nosotros venimos trabajando para que las acciones lleguen a las escuelas con equipos técnicos en cada una de las jurisdicciones. En el 2009 ya hicimos dos encuentros en los que vinieron representantes de ocho provincias y con la gente de las áreas de Salud, que tiene que acompañar este proceso. Estamos distribuyendo los lineamientos curriculares que fueron aprobados en mayo del año pasado y fortaleciendo con capacitación, recursos y asistencia técnica a quienes tienen que llevar esto adelante”, responde Mirta Marina, Coordinadora del Programa Nacional de Educación Sexual Integral del Ministerio de Educación de la Nación.

¿Se puede garantizar que todos los alumnos y alumnas van a recibir educación sexual en el 2009?

–Sería pesimista si te dijera que no se puede garantizar. Aspiro a que eso pase en todas las escuelas privadas y públicas de todos los distritos, y estamos avanzando en ese sentido. Este año vamos a sacar materiales para que los docentes puedan tener propuestas concretas sobre cómo aplicar los lineamientos.

¿Hay sectores que se resisten a incorporar preservativos y perspectiva de género en sus aulas?

–Hay dificultades de diversa índole, como la formación docente. Pero hay un inmenso interés. No hay resistencia a capacitarse, por el contrario, hay un enorme interés. Una encuesta que hicimos mostró que el 90% de los docentes entienden que la educación sexual es parte de su rol y no algo ajeno o impuesto. Y en los casos en donde hay resistencia, que va a ser necesario ir dialogando y destrabando todos los días.

¿Las escuelas religiosas y la provincia de San Juan se siguen oponiendo a bajar estos contenidos a las aulas?

–Hay muchas escuelas religiosas en las que ya se estaba trabajando. Yo no lo calificaría como un sector que se resiste. Y los obstáculos que aparecen hay que ir destrabándolos. Mientras que San Juan vino a la convocatoria, van a recibir los lineamientos y tienen referentes en el tema. Sentimos que hay comunicación y somos optimistas.

¿Cómo se va a realizar la capacitación docente?

–Vamos a sacar una capacitación virtual y en cada jurisdicción ya hay post-títulos. También vamos a mandar materiales a las escuelas para que esto se haga masivo. Por la transversalidad pensamos que todos los docentes tienen que estar capacitados para ser interlocutores de los chicos en estos temas, justamente porque una de las premisas es que el lugar del adulto sea de contención y apoyo. Y yo estoy segura de que saben más de lo que creen saber.

ARMAR EL ROMPECABEZAS

En la ciudad de Buenos Aires, además del alcance de la norma nacional, hay una ley porteña todavía más específica sobre los contenidos que las escuelas deben obligatoriamente transmitir a los alumnos y alumnas. “Cuidar tu cuerpo es cuidarte” muestra un libro para el nivel inicial –de Marcela Czarny, Mariela Reiman y Andrea Urbas– que puede convertirse en una verdadera vacuna contra el abuso sexual.

A través de imágenes –que después los chicos pueden reforzar jugando con un rompecabezas– se les cuenta que no tienen que ir a la casa de un desconocido, que un adulto no los puede hacer jugar sin ropa, que les tienen que contar a la maestra si algo feo les pasa en la casa y que nadie –por ejemplo, un tío– los puede obligar a guardar un secreto cuando les hace algo feo. Estas herramientas que a través de dibujos y palabras sencillas son un escudo contra la violencia sexual hacia los chicos y chicas ya están disponibles en las escuelas. ¿Llegarán a leérselas a todos los nenes y nenas de jardín? ¿Los dibujos que ya ilustran preguntas sobre masturbación, desarrollo, relaciones sexuales y estereotipos de chicas y varones quedarán en una caja de cartón dentro de la escuela o pasarán por los ojos y sentimientos de los alumnos y las alumnas?

“Yo te puedo contestar qué acciones estamos implementando para este año. Ya han llegado a las 450 escuelas y 250 jardines de infantes los nuevos contenidos para la Educación Sexual Integral, porque los docentes no están formados para estos contenidos y mandarles recursos pedagógicos es una manera de brindarles herramientas que permitan la enseñanza de esos contenidos cuando no saben cómo hacerlo. También organizamos reuniones para que los equipos conozcan los materiales y potencien ese trabajo y alentamos la capacitación, para que traccione la educación sexual integral”, enumera Graciela Cappelletti, directora de Currícula y Enseñanza del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

“Todas las escuelas de todos los niveles pueden solicitar capacitación sobre este tema”, promueve Martha Weiss, autora del libro 100 ideas para la educación sexual en la escuela secundaria (recursos para el aula), de Editorial Troquel. Sin embargo, el temor a que la educación sexual quede en una fantasía que no se plasme en tizas y palabras se basa en que, hasta ahora, la educación sexual no estuvo prohibida. Pero se necesitó una ley para impulsar que –verdaderamente– todos los niños, niñas y adolescentes consigan su derecho de estar informados sobre su propio cuerpo. “El año pasado hicimos una convocatoria abierta a las escuelas para que nos envíen qué experiencias estaban realizando y hubo muy pocas experiencias”, cuenta Cappelletti, que piensa publicar las mejores formas de contar que de eso sí se habla. Sin que el Estado lo imponga, la clase de sexualidad puede seguir bajando por un caño mientras la escuela mira para otro lado.

En el 2009, ¿todos los chicos y chicas que concurran a una escuela porteña van a recibir algún nivel de educación sexual?

–Estamos generando las condiciones para que esto suceda –contesta Cappelletti.

Sólo 1/3 de los padres habla con sus hijos de sexualidad

1/3 de los padres/madres entablan un verdadero diálogo sobre sexualidad con sus hijos

1/3 evita hablar de sexualidad con sus hijos

1/3 entabla un monólogo impartiendo directivas bien intencionadas, pero que no abren la posibilidad de preguntas por parte de sus hijos, quienes suelen resistir “la bajada de línea” y cerrarse a compartir lo que en realidad necesitan decir y preguntar.

Fuente: Encuesta entre 100 familias de clase media de la ciudad de Buenos realizada por el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam) en el 2008.

SIN SECRETOS: UNA VACUNA CONTRA LA VIOLENCIA

La diferencia entre que la educación sexual se haga eco en el aire puede ser la de sacar a una nena de una situación de abuso. “Si alguien te quiere tocar de un modo que te incomoda y te dice que no se lo cuentes a nadie o te pide que hagas algo que no te gusta, es muy importante que abras los candados y le cuentes esos secretos feos a alguien que te pueda creer, entender y ayudar”, explica Los secretos de Julieta, que integra la colección Pablo y Julieta, especialmente diseñada para trabajar los contenidos formulados en el Programa Nacional de Educación Sexual (Ley 26.150) desde una perspectiva de género sobre temas vinculados a sexualidad, cuidado del cuerpo y la prevención de la violencia sexual.

La Ley de Educación Sexual motorizó trabajos, experiencias y ejemplos para que la escuela no siga reproduciendo el mismo cuento sobre qué es ser una nena y un nene. Graciela González, directora de Aequalis y El Jardín de la Esquina cuenta: “A partir de la aprobación de la ley, nuestra escuela asume esta responsabilidad y comienza a trabajar en la redefinición del diseño curricular basando su enfoque en una perspectiva de género, en el marco de los Derechos Humanos y la salud. En una primera etapa, la escuela comienza trabajando en la formación de sus docentes con un equipo interdisciplinario coordinado por la dirección, una asesora en educación sexual y trabajando junto al área de sociales, ciencias naturales, psicología y ética y ciudadana. Hasta hace unos años nos limitábamos a suministrar información sobre algunos aspectos, como la reproducción, los cuidados del cuerpo, pero hasta la aprobación de la ley la escuela no se preguntaba acerca de qué expresan los cuerpos, cuáles son sus deseos, el respeto por las diferencias y considerar a la sexualidad como una de las más importantes construcciones. En el jardín y en los primeros grados ha sido nuestra tarea reflexionar con las chicas y chicos que si a Juancito le gusta jugar a planchar, puede planchar, y si a Renata le gusta jugar al fútbol, puede hacerlo, pero esta nueva perspectiva que estamos construyendo amplía la mirada y completa el enfoque”.

La pregunta es si esta revolución bulliciosa, vitalizada por los chistes, preguntas y dudas que traigan los chicos y chicas con sus manos levantadas va a escucharse en cada aula. “Ya contamos con la Ley de Educación Sexual Integral y con los lineamientos curriculares, pero aún falta la capacitación docente masiva, que les dé herramientas a los docentes para su efectivo cumplimiento. Los docentes no han sido capacitados sobre esta temática, con lo cual deben tener acceso a una formación docente que esté en consonancia con lo que tendrán que implementar en el grado o las salas”, enmarca la Licenciada en Educación Gabriela Ramos, capacitadora docente en educación sexual.

Otra dificultad latente es la resistencia de sectores que quieren cerrar filas frente a la educación sexual. “La implementación de la Ley se verá dificultada en aquellas provincias donde los sectores de poder más conservadores (como las cúpulas eclesiásticas) están muy enraizados en la sociedad”, analiza Ramos. Claudio Glezjer, educador sexual y autor del libro Sexualidad. Padres e hijos, preguntas probables, respuestas posibles, también advierte: “La Iglesia Católica, a través de la Comisión Episcopal de Educación Católica, ya dijo que la ley omite el ordenamiento de la sexualidad humana al amor. Y es muy probable que muchos contenidos relacionados con cuestiones de género, orientación sexual y salud reproductiva no sean tratados por estas instituciones”.

La Directora de la Carrera de Ciencias de la Educación de la UBA, Graciela Morgade, y compiladora del libro Cuerpos y sexualidades en la escuela cuestiona: “La responsabilidad principal de la implementación de la ley está ubicada en cada una de las provincias y los desarrollos son extremadamente desiguales. En la Ciudad de Buenos Aires se produjeron documentos, se continuaron algunos cursos y se distribuyeron materiales de trabajo. Esto es interesante e importante, más allá de algunos contenidos discutibles en los materiales que se están produciendo, como una sistemática visión de la sexualidad desde la perspectiva heterosexual, una mirada sesgada en que a las chicas se les habla más de sus sensaciones y afectos en un discurso infantilizado, mientras que en los chicos se introducen temas como el consumo de pornografía o de sustancias adictivas. Estos aspectos son preocupantes, pero hay un esfuerzo. El problema central es que hay una caja de materiales por escuela y esos materiales no se difunden o salen de la mano de una persona. Ramos subraya: “Hemos tenido grandes avances, pero eso no alcanza para que todos y todas las alumnos/as del país tengan en el ciclo lectivo 2009 la posibilidad de construir junto a sus docentes proyectos educativos que apunten hacia la democracia sexual”.

Nota publicada el viernes 6 de marzo de 2009 en Página/12

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-4771-2009-03-06.html

 

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